Edificios destruidos del arquitecto

Publicado el 5 May 2011
Archivado en Cultura, Vivienda | Comments Off on Edificios destruidos del arquitecto

Una “Casa del Pueblo” olvidada en un almacén industrial, un inmueble vendido por piezas o unos grandes almacenes demolidos son algunas de las principales obras perdidas del arquitecto belga Victor Horta, el maestro del ‘Art Nouveau’, presente en una exposición en Bruselas. Para darlas a conocer al público, y coincidiendo con el 150 aniversario de su nacimiento, una serie de planos, croquis y fotografías se exponen en una de las creaciones del artista, la Casa Autrique, actualmente un museo, en la exposición “Victor Horta: un mundo perdido”.

Horta está considerado como uno de los más grandes arquitectos de Bélgica y una de las figuras de la corriente artística del ‘Art Nouveau’ o modernismo, que imperó en Europa a finales del siglo XIX y principios del XX, recordó Efe. Nacido en la ciudad flamenca de Gante en 1861, Horta fue el mayor exponente del modernismo hasta la Primera Guerra Mundial, cuando, durante su exilio en Estados Unidos con motivo de la ocupación alemana de su país, decidió abandonar este estilo para abrazar el ‘Art Déco’, mucho más simple y clásico. Este abandono provocó que muchas de sus obras fuesen ignoradas durante años, hasta el punto que algunas fueron incluso demolidas antes de la muerte del arquitecto, en 1947.

Entonces “había poca gente para decir que no se podía demoler esos edificios y que años después lo lamentaríamos, pero años más tarde lo hemos lamentado”, asegura a EFE Alexandra Rolland, encargada de la Maison Autrique. “Es difícil creer que una obra arquitectónica y construccion celebrada en su tiempo, con poco más de un siglo y construida con un saber hacer magistral y materiales de calidad se haya revelado tan frágil”, subraya. La Casa del Pueblo, diseñada como sede cultural y social del Partido Obrero Belga, es la mayor de las obras destruidas. Aunque ya fue modificada a inicios de siglo, en 1963, y pese a numerosas peticiones internacionales para evitarlo, incluso del Congreso Internacional de Arquitectura, fue desmontada para dejar su espacio a una torre de veintiséis pisos.

Los restos fueron conservados en un almacén durante años, pero al final acabaron perdiéndose salvo pequeñas piezas, algunas de las cuales se exponen ahora en la Casa Autrique. Otra de las casas que aparecen en la exposición fue la Casa Aubrecq, que también fue desmontada y varias de sus habitaciones vendidas. Hoy en día su fachada descansa en un almacén mientras espera ser reconstruida a finales de año en un solar cercano a la Casa Autrique. “La gente se desinteresó (del modernismo) durante treinta años, hasta el retorno del ‘Art Nouveau’ como una parte importante del patrimonio cultural”, explica Rolland.

Share

Comentarios

Los comentarios estn cerrados.